El testimonio del Espíritu Santo acerca de la remisión de pecados.
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El Espíritu de Dios acompañó siempre al pueblo de Israel en su peregrinaje, por el desierto, enseñándoles y guiándoles. Nehemías lo describe así: Y enviaste tu buen Espíritu para enseñarles, Neh. 9: 20,30.
- El Espíritu Santo habló por los profetas:
- Jeremías. Jer 31:31-33; 32:40.
- Ezequiel 16:60.
- El Espíritu Santo atestigua los contenidos del pacto
- Las leyes de Dios en la mente. Pr. 3:1-3; He 8:10;
- No me acordaré más de sus pecados y transgresiones. Sal 32:1-2; Is 1:18; Miq 7:18;
- Seré a ello por Dios. Is 41:13; Oseas 13:4.
- Ellos serán mi pueblo. Oseas 1:8-10
- Ninguno enseñará más a su compañero. Conoce a Dios. Ez 20:5; Lc 8:10.
- Todos me conocerán. Sal 77:14; Ro 16:26.
- 3. El Espíritu Santo confirma lo dicho antes:
- Pedro lo dice. 1 Pe 1:10-12.
- Pablo cita. Ro 11:27 .
- Jesucristo lo confirma. Mt 26:28; 1 Co 11:25.
- El Espíritu del Señor revela
- Sus secretos a los profetas. Amós 3:7.
- El sacrificio y ofrenda del Señor. Is 53.
CONCLUSIÓN
El Espíritu del Señor está sobre mí y su palabra ha estado en mi lengua, lo dijo David, el dulce cantor de Israel. Jesús confirma que lo hablado por David era obra del Espíritu de Dios, al igual que otros profetas.