Toda la gloria a Jesús por todos los siglos.
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Cristo Jesús vive y a su Nombre es dada la gloria, no a nosotros, porque solamente Él fue inmolado, Él derramó toda su Sangre para redimirnos y lavarnos de nuestros pecados.
- La gloria de Dios sugiere: Su grandeza, Su poder, majestad, esplendor, santidad y mucho más. 1 Cr. 29:11; Hab 3:3-5.
- “Shekinah”. Se refiere a la presencia visible de Dios entre su pueblo. Ex 13:21; 2 Cr. 5:14; Ez 10:4.
- La gloria de Jesús.
- Él es el resplandor de la gloria de Dios. He 1:3.
- Comparte su gloria con el padre. Jn 17:5; Hch 7:55.
- Recibe gloria del Padre. 2 Pe 1:17, 21.
- Manifiesta la gloria del Padre. Jn 17:1.
- Comparte su gloria con los suyos. Jn 17:22,24.
- Testigos que vieron la Gloria de Jesús.
- Isaías en visión. Jn 12:41.
- Juan en Apocalipsis. 1:12-15.
- Los pastores de Belén en su nacimiento. Lc. 2:9.
- Los discípulos en su transfiguración. Mt. 17:2; 2 Pe 1:17.
- Esteban en el momento de su martirio. Hch. 7:55.
- La esperanza de gloria en los creyentes.
- Jesús. Col 1:27.
- Por venir. Ro 8:18;
- Las riquezas de la gloria de Cristo. Ef 1:18; 3:16.
- Recibirán la corona gloria. 1 Pe 5:4.
- La exaltación de Cristo
- Un nombre que es sobre todo nombre. Fil 2:9-10;
- El único digno de recibir gloria y honor. Ap. 4:11; 5:13.
- El vendrá en gloria y majestad. Mt 24:29-30.
- A Jesús se toda la gloria por los siglos de siglos. 2 Pe 3:18; Jud 1:25; Ap. 1:6.
CONCLUSIÓN
La expresión “la gloria de Dios”, designa a Dios mismo, en cuanto se revela en su majestad, su poder, el resplandor de su santidad.