La fe de Rahab.
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Jericó, una ciudad amurallada cuyo acceso era imposible. Josué sucesor de Moisés, hace los preparativos de su conquista sabiendo que Dios se la había entregado. Envía secretamente a dos espías a reconocerla y ellos entraron en la casa de Rahab.
- Por la fe cayeron los muros de Jericó. He 11:30.
- Ciudad de las palmeras. Dt. 34:3; Jue. 3:13;
- Josué envía allá, a dos espías. Jos. 2:1;
- Dios la entregó a Israel. Jos. 2:23-24.
- Es destruida milagrosamente. Jos. 6:1-16
- 2. Rahab era una mujer amorrea. (No israelita)
- Su oficio ramera. Jos. 2:1; 6:25.
- Escondió a los espías. Jos .2:3-7; 15-16.
- Obedeció a los espías. Jos .2:8-21
- Se une al pueblo de Dios. Jos. 6:22, 25.
- La fe de Rahab actuó con las obras. Stg. 2:25
- Su fe en el poder de Dios. Jos. 2:9-11
- Reconoce que solo Dios puede salvar. Jos. 2:12-14; Sal 87:4
- La fe la lleva a obedecer. Jos. 2:17-21
- Su fe trascendió a su futuro.
- 1. Se casa con Salmon. Rut 4:21;
- 2. Pertenece a la genealogía de Jesús. Mt 1:5
CONCLUSIÓN
Rahab creyó en ese Dios que ella misma testificó como el” Dios de los cielos y la tierra”. Por esa fe escondió a los espías y los salvó del rey amorreo. Ella se convirtió en una mujer de fe ejemplar, que llegó a ser parte de la genealogía del Señor Jesús. Su historia es una historia de gracia y salvación.