Traed a la memoria, los días pasados.
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Muchas y variadas aflicciones, padecimientos se conjugaron contra los primeros cristianos. El verdadero cristiano no es egoísta; nos lleva a compadecer al prójimo, a visitarles, ayudarles y rogar por ellos, recordando las primeras obras. Enfrentaron esa situación con nobleza y honor; y ahora, en peligro de desviarse, el autor les recuerda su fidelidad anterior.
- Traed a la memoria los días pasados:
- Padecimientos por causa Jesús. Fil 1:19-20; 2 Tim 3:12.
- Rechazados de la comunidad. Mt 23:34; Jn 9:22,34,35.
- Dados por muertos. Hch 14:19; Ro 8:36; 2 Co. 1:7-10.
- Fueron iluminados. Ef 1:18; He 6:4.
- La persecución llegó de diferentes maneras,
- Un gran combate de padecimientos. 1 Pe 4:12-16.
- Hechos espectáculo. Ro 15:3; He 11: 36.
- Compañeros de los que padecían. Mt 11:2,7-11.
- Despojados de sus bienes. 1 Jn 3:17; He 10:34.
- Una mejor y perdurable herencia en los cielos:
- Mantenían una perspectiva celestial. Ef 1:3;He 9:23;
- Aquí las cosas son sombras. Col 2:17; He 8:5; 10:1.
- La felicidad durará para siempre. He 12:23; 1 Pe 1:4;
- Los enemigos nunca podrán quitarla. Sal 110:1; Lc 1:71,74; Ap. 11:12.
- Restauración por todo lo que perdimos y sufrimos aquí. Hch. 3:21; Is 49:8-10.
- La dicha de los santos está todavía en la promesa. 2 Pe. 3:13; 1 Jn 2:25.
- Pronto Él Señor vendrá, para darles la corona de vida. Stg. 1:12; Ap. 2:10; 3:21; 22:12
CONCLUSIÓN
Cuando los destinatarios de hebreos se convirtieron, experimentaron persecución y despojo; aprendieron a identificarse con los que tenían una situación semejante. Ellos podían animarse a mantenerse firmes en el futuro, a partir de experiencias pasadas.