Sin sangre, no hay remisión de pecados.
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La intención de Jesús, fue que sus servidores, tuvieran un recordatorio vivo de que su sangre – su vida – fue derramada por nosotros, para remisión de los pecados, al darle a beber una copa de vino y comieran un trozo de pan. La justificación en el evangelio involucra el perdón y remisión de nuestros pecados.
- Remisión: La palabra remitir significa: “Perdonar, alzar la pena, eximir o liberar de una obligación”.
- La palabra Griega de la cual se traduce “remisión” es “aphěsis”. Significa “libertad”, “perdón”, “liberación”.
- La raíz de la palabra remisión significa “enviar”. De ahí deriva la palabra misión o misionero. Mi 7:19
- La sangre en los sacrificios en el antiguo Pacto. Lev. 4:5-7;16-18;25,34.
- La remisión de pecados significa enviar los pecados lejos. Lev 16:7-10; Sal 103:12; Os 8:5.
- Es la eliminación de los pecados que tenemos como deuda. Mt 6:12; 18:27, 32.
- En la remisión de pecados Dios borra nuestras transgresiones del registro divino y aleja de nosotros los pecados. Mal 3: 13-17; Apoc 3:15-16.
- La remisión de pecados está ligada a la obra expiatoria de Cristo. “Sin derramamiento de sangre no se hace remisión,perdón, liberación”. He 9:22
CONCLUSIÓN
La obra de la salvación contiene estos maravillosos términos que nos revelan que la sangre de Cristo, es eficaz para cubrir nuestros pecados, para aplacar la ira santa de Dios, para librarnos de la esclavitud comprándonos a un alto precio y para enviar lejos (redimirnos) de todas nuestras transgresiones.