Pablo es llevado ante el Sanedrín.
En el segundo discurso, al día siguiente, ante el Sanedrín, bajo la presidencia de Claudio Lisias, el apóstol enredó hábilmente a los fariseos contra los saduceos por lo que no se pudo llevar adelante ninguna acusación.
- El tribuno Claudio Lisias deseaba saber cuál era la verdadera razón del encono de los judíos hacia Pablo. Ref. Hch. 22:30.
- Pablo ante el Sanedrin. Ref. Hch. 23:1; 24:16; 2 Co. 1:12.
- El sumo Sacerdote ordena golpear a Pablo. Ref. Hch. 23:2.
- Pablo exige el cumplimiento de la Ley, debido a que lo estaban juzgando por la ley. Ref. Hch. 23:3.
- Según la ley judía, ninguna persona acusada de hacer algo malo podía ser castigada antes de que se supiera si era culpable o no. Ref. Lv. 19:15; Mr. 14:63-65.
- Jesús había tenido un comportamiento similar. Ref. Jn. 18:21-23.
- Pablo tomo la figura de una pared tambaleante, que externamente tenía una cobertura de cal, pero la estructura interna carecía de argamasa que mantuviera unidos a los ladrillos. Ref. Ez. 13:10-12.
- Pablo, experto en la Ley mosaica, plantea ante Ananias una cuestión legal. Si Ananias hubiera admitido el quebrantamiento de la ley, habría perdido autoridad para juzgar. Ref. Lv. 19:15.
- Pablo no se había dado cuenta de la presencia del Sumo sacerdote. Ref. Hch. 23:4-5; Ex. 22:28.
- Pablo hábilmente trata de conducir la situación en forma partidaria. Ref. Hch. 23:6; 26:5; Fil. 3:5.
- Pablo hace mención a un asunto doctrinal, “la doctrina de la resurrección”, unía a los fariseos y los cristianos, pero separaba a los fariseos de los saduceos.
- En la iglesia del siglo I, un fariseo podía ser cristiano y seguir siendo fariseo; pero un saduceo tenía que cambiar toda su postura teológica.
- Pedro y Juan predicaron “en Jesús la resurrección de los muertos”, pero los saduceos se les opusieron. Ref. Hch. 4:1-2.
- La resurrección de Jesús está íntimamente relacionada con la resurrección general; por lo cual, rechazar una es rechazar la otra. Ref. Hch. 13:32-41; 17.31; 26:23.
- Las palabras de Pablo producen un gran altercado entre fariseos y saduceos, dividiéndose la asamblea. Ref. Hch. 23:7.
- Algunos puntos doctrinales de los saduceos. Ref. Hch. 23:8.
- Las palabras de Pablo producen los efectos deseados por el apóstol. Ref. Hch. 23:9-10; Lc. 21.15.
- Dios lo orienta y recibe instrucciones a través de una visión. Ref. Hch. 13:11; Sal. 40:17.
CONCLUSIÓN
Pablo estaba tratando de salvar su vida, y utiliza las diferencias doctrinales entre los fariseos y saduceos en su beneficio, sin transar los principios doctrinales del cristianismo. Es guiado por Dios, a través del Espíritu Santo, logra evitar su muerte y recibe instrucciones que su testimonio llegara hasta la misma capital imperial.