Pablo es llevado ante el Sanedrín.

Lectura Bíblica: Hechos 22:30-23:11.
Texto Bíblico: Ezequiel 3:8-9.
Himnos: 86-329
En el segundo discurso, al día siguiente, ante el Sanedrín, bajo la presidencia de Claudio Lisias, el apóstol enredó hábilmente a los fariseos contra los saduceos por lo que no se pudo llevar adelante ninguna acusación.
  1. El tribuno Claudio Lisias deseaba saber cuál era la verdadera razón del encono de los judíos hacia Pablo. Ref. Hch. 22:30.
  2. Pablo ante el Sanedrin. Ref. Hch. 23:1; 24:16; 2 Co. 1:12.
  3. El sumo Sacerdote ordena golpear a Pablo. Ref. Hch. 23:2.
  4. Pablo exige el cumplimiento de la Ley, debido a que lo estaban juzgando por la ley. Ref. Hch. 23:3.
    1. Según la ley judía, ninguna persona acusada de hacer algo malo podía ser castigada antes de que se supiera si era culpable o no. Ref. Lv. 19:15; Mr. 14:63-65.
    2. Jesús había tenido un comportamiento similar. Ref. Jn. 18:21-23.
    3. Pablo tomo la figura de una pared tambaleante, que externamente tenía una cobertura de cal, pero la estructura interna carecía de argamasa que mantuviera unidos a los ladrillos. Ref. Ez. 13:10-12.
    4. Pablo, experto en la Ley mosaica, plantea ante Ananias una cuestión legal. Si Ananias hubiera admitido el quebrantamiento de la ley, habría perdido autoridad para juzgar. Ref. Lv. 19:15.
  5. Pablo no se había dado cuenta de la presencia del Sumo sacerdote. Ref. Hch. 23:4-5; Ex. 22:28.
  6. Pablo hábilmente trata de conducir la situación en forma partidaria. Ref. Hch. 23:6; 26:5; Fil. 3:5.
    1. Pablo hace mención a un asunto doctrinal, “la doctrina de la resurrección”, unía a los fariseos y los cristianos, pero separaba a los fariseos de los saduceos.
    2. En la iglesia del siglo I, un fariseo podía ser cristiano y seguir siendo fariseo; pero un saduceo tenía que cambiar toda su postura teológica.
    3. Pedro y Juan predicaron “en Jesús la resurrección de los muertos”, pero los saduceos se les opusieron. Ref. Hch. 4:1-2.
    4. La resurrección de Jesús está íntimamente relacionada con la resurrección general; por lo cual, rechazar una es rechazar la otra. Ref. Hch. 13:32-41; 17.31; 26:23.
  7. Las palabras de Pablo producen un gran altercado entre fariseos y saduceos, dividiéndose la asamblea. Ref. Hch. 23:7.
  8. Algunos puntos doctrinales de los saduceos. Ref. Hch. 23:8.
  9. Las palabras de Pablo producen los efectos deseados por el apóstol. Ref. Hch. 23:9-10; Lc. 21.15.
  10. Dios lo orienta y recibe instrucciones a través de una visión. Ref. Hch. 13:11; Sal. 40:17.

CONCLUSIÓN

Pablo estaba tratando de salvar su vida, y utiliza las diferencias doctrinales entre los fariseos y saduceos en su beneficio, sin transar los principios doctrinales del cristianismo. Es guiado por Dios, a través del Espíritu Santo, logra evitar su muerte y recibe instrucciones que su testimonio llegara hasta la misma capital imperial.