Los que avanzan para salvación.
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Esta carta fue escrita a hermanos de la Iglesia que estaban sufriendo, enfrentando el desánimo a raíz de la crisis de persecución que vivían y las prisiones. Otros llevan en sus cuerpos y en sus almas marcas por ser cristianos.
- Los hijos de Dios estamos persuadidos de cosas mejores, y que pertenecen a la salvación. Mt 7:11: Lc. 16:25; Stgo 1:17.
- Dios no es injusto para olvidar. Sal 40:17; Is 49:14-15; Hch 10:4.
- Reconoce la obra y el trabajo de amor a su nombre. 1 Co 15:58; 2 Co 9:8; 2 Jn 1:8.
- Recompensa el servicio a los santos. 1 Co 3:12-15; Col 3:23-24; Is 62:11.
- Los cristianos debemos
- Mostrar la misma solicitud hasta el fin. Gá 6:9; Stgo 1:8; Apoc 3:11
- Mantener la plena certeza de la esperanza. Hch 26:6; He 6:18.
- No ser perezosos. Pr 26:15; Ro 12:11
- Ser imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas. 1 Co 11:1; 1 Tes 2:14.
CONCLUSIÓN
Es tiempo de avanzar y de no mirar atrás, de no bajar los brazos a pesar de las circunstancias. El Señor es quién brinda las mejores oportunidades para avanzar y también nos aleja de los caminos mentirosos. Él es quien nos acompañará en cada paso. ¡Confiemos en Dios, en su poder y veremos su gloria!