www.evangelica.cl

San Mateo - Capítulo 5

Ratio:  / 4
MaloBueno 

El Serm√≥n del monte: Las bienaventuranzas 

1 Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos.
2 Y abriendo su boca les ense√Īaba, diciendo:
3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibir√°n la tierra por heredad.
6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos ser√°n saciados.
7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzar√°n misericordia.
8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos ser√°n llamados hijos de Dios.
10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

La sal de la tierra

13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¬Ņcon qu√© ser√° salada? No sirve m√°s para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.

La luz del mundo

14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que est√°n en casa.
16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que están los cielos.

Jes√ļs y la ley

17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.
18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasar√°
de la ley, hasta que todo se haya cumplido.
19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy peque√Īos, y as√≠ ense√Īe a los hombres, muy peque√Īo ser√° llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los ense√Īe, √©ste ser√° llamado grande en el reino de los cielos.
20 Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

Jes√ļs y la ira 

21 O√≠steis que fue dicho a los antiguos: No matar√°s;  y cualquiera que matare ser√° culpable de juicio.
22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, ser√° culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, ser√° culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedar√° expuesto al infierno de fuego.
23 Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti,
24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.
25 Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel.
26 De cierto te digo que no saldr√°s de all√≠, hasta que pagues el √ļltimo cuadrante.

Jes√ļs y el adulterio

27 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio.
28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
29 Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
30 Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

Jes√ļs y el divorcio

31 También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio.
32 Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.
Jes√ļs y los juramentos
33 Adem√°s hab√©is o√≠do que fue dicho a los antiguos: No perjurar√°s, sino cumplir√°s al Se√Īor tus juramentos.
34 Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios;
35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.
36 Ni por tu cabeza jurar√°s, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello.
37 Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.

El amor hacia los enemigos 

38 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.
39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;
40 y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la t√ļnica, d√©jale tambi√©n la capa;
41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, vecon él dos.
42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo reh√ļses.
43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.
44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
45 para que se√°is hijos de vuestro Padre que est√° en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.
46 Porque si am√°is a los que os aman, ¬Ņqu√© recompensa tendr√©is? ¬ŅNo hacen tambi√©n lo mismo los publicanos?
47 Y si salud√°is a vuestros hermanos solamente, ¬Ņqu√© hac√©is de m√°s? ¬ŅNo hacen tambi√©n as√≠ los gentiles?
48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que est√° en los cielos es perfecto.

Está aquí: Recursos Curiosidades Ayuda Bíblica Biblia RV 1960 Nuevo Testamento RV 1960 San Mateo - Capítulo 5

Consola de depuración de Joomla!

Sesión

Información del perfil

Uso de la memoria

Consultas de la base de datos